sábado, 19 de marzo de 2011

CASO ROSWELL MEXICANO

Helicópteros, militares americanos vestidos como si fueran astronautas y un extraño movimiento no son habituales en ésta población del norte de México, ubicada en medio del desierto. Tampoco era común el movimiento observado el día anterior, del ejército mexicano en el mismo lugar. A lo lejos se oye una explosión y se ve despegar los helicópteros estadounidenses. ¿Tendrá relación con la extraña luz y el estruendo temible de la noche anterior?

El caso Coyame, también conocido como “El Roswell mexicano” es un incidente OVNI que tuvo lugar según diferentes fuentes entre el 24 y el 26 de agosto de 1974 en la localidad mexicana conocida como Santiago Coyame en el estado de Chihuahua a escasos kilómetros de la frontera con Estados Unidos. A la izquierda se muestra una representación del objeto.

Las investigaciones refieren que la noche del 24 (algunas versiones nombran 25) de agosto de 1974 un radar de la Defensa Aérea de los Estados Unidos detectó un objeto volando a una velocidad cercana a los 4000 km/h sobre el golfo de México con un trayectoria que sugería que entraría al espacio aéreo norteamericano, aunque después de una breve observación de un minuto, el objeto viró casi 300 grados e iniciaba un descenso en dirección a territorio mexicano; el radar perdió contacto con el objeto en algún punto cercano a la población de Coyame. Otro radar de la defensa y el radar civil de Brownsville confirmaban el avistamiento del objeto. Casi una hora después de la desaparición del radar, se informó que una aeronave civil había entrado y desaparecido en ésa misma área al mismo tiempo que el primero, lo que pronto hizo suponer una colisión entre ambos.

Al día siguiente (25 o 26 de agosto según la fuente) el gobierno mexicano se dio a la tarea de buscar los restos de ambas aeronaves, y reportó haber encontrado un avión civil y lo que describieron como “Un avión circular de una sola pieza”. El gobierno americano ofreció apoyo para las tareas de rescate, propuesta rechazada puesto que sólo se trataba de un avión siniestrado.

Del otro lado de la frontera, los estadounidenses habían preparado tres helicópteros Huey y un Sea Stallion para trasladar los restos del accidente si los satélites espías que tenían vigilando en ése momento el sitio del incidente detectaban una actividad fuera de lo normal. Pocos minutos después el convoy mexicano que recuperó la nave se detuvo en medio de la nada sin razón aparente. Al parecer, los oficiales mexicanos habían muerto durante el desplazamiento.

El equipo estadounidense actuó con rapidez, llegando al lugar del evento en 18 minutos, y explotando los cuerpos de los militares mexicanos que encontraron muertos, junto con los restos de la aeronave civil que presuntamente chocó con el objeto circular en menos de 20 minutos. Luego, ya en territorio norteamericano, llevaron lo que encontraron a una ubicación en Georgia, aunque se cree que fue posteriormente trasladado a la base Wright-Patterson de la fuerza aérea.

Algunas descripciones del OVNI indican que era un disco de aproximadamente 5 metros de diámetro, un grosor de 50 cm, sin ventanas o puertas visibles, y con un peso de 680kg. Presentaba una abolladura de unos 60cm de diámetro y un agujero de forma irregular de 30 cm, ambos probablemente, producto del mencionado choque y posterior impacto contra la tierra. No se hace mención a los tripulantes o a recuperación de cuerpos, ni de las causas de la muerte del personal militar mexicano, por lo que aún quedan algunas preguntas: ¿Qué era tan importante como para entrar a otro país, por la puerta de atrás y sin permiso del “gobierno anfitrión”? ¿Qué mató a los agente mexicanos, un agente biológico, químico o hay otra explicación? ¿Acaso los agentes mexicanos no tenían la protección suficiente para una posible amenaza biológica? ¿La tenían los estadounidenses? De ser así, ¿Por qué la tenían? ¿Habían enfrentado esto antes?
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